28 de noviembre de 2011

Hubiese sido bonito. Dejarme querer durante mucho tiempo. Y quererte, a mi manera. Creo que habría sido feliz. Y tú. Pero hubiese sido injusto. Es injusto que los sentimientos no sean correspondidos de manera apropiada. Y egoísta aprovecharse. Quizás no terminó de la mejor forma. No, no lo hizo, soy torpe y no sé cómo reaccionar. Siempre termino estropeándolo todo. Y a todos. Digamos que ya me he acostumbrado. Pero el caso es que... no sé. ¿Y si no soy capaz de querer apropiadamente? Las dos únicas veces que lo he hecho, o que he creído hacerlo, hubo cosas que me hicieron dudar de mi cordura.
Me da igual que digan que querer es dar todo lo que eres. Hay cosas que no pienso volver a experimentar. Me da igual también que me digan cobarde. No es sin motivo.
¿Que si me arrepiento de haber querido? A veces sí. ¿Y de haber "querido"? A veces también. No es que sea de mi agrado ser odiada. O recordada con rencor. Depende de la persona en realidad. Yo qué sé. No me aclaro. Y se supone que tengo esto para hacerlo.
Y ya ni siquiera escribo.

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