Ayer fue una de las noches más tristes de la semana, la primera vez que lloraba en semanas. Pero noto la mejoría, ayer estaba en un 8 de tristeza y ahora en 3, porque sé controlarlo, porque en realidad no es tan importante y no he de darle vueltas. Porque ya me quiero más. Y me gusta. Hoy fue productivo, hoy fue interesante, hasta que me encontré con un blog horrible, del que ni siquiera compartiré el link por las monstruosidades que allí están escritas. Me ha hecho perder un poco más la fe en el ser humano, pero aún queda luz, aquellas personas que no distinguen a la gente por su sexualidad, sus creencias religiosas o su género, simplemente por lo que son, personas.
Porque, al fin y al cabo, cuando nacemos todos estamos desnudos y cuando morimos todos desaparecemos. Es el ciclo vital, no hay más.
Día 12: Con un nuevo amigo en la oreja y comenzando una rutina de barquitos.
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