3 de julio de 2010
Admitámoslo
elementos de ficción:
pensamientos,
personas
Hay quienes se las dan de duros por el hecho de tener una coraza de hipocresía, yo admito que soy vulnerable y es esa misma falta de defensas la que me previene de todos los ataques, evitando que me afecten.Mientras que a los demás se les rompen en cachitos sus corazas de cristal, teniendo que recomponerlas una y otra vez con el gran dolor de sus corazones, yo dejo que entren y salgan las emociones, que me duelen muchas veces, pero... ¡ay! ¿qué otra cosa le vas a pedir a la vida?Nunca he tenido un camino de rosas y reconozco que hace un año era de esas personas con coraza que intentan evitar todo con lanza, escudo y unos cuantos ataques verbales, pero, tras el paso del tiempo y la desaparición de personas en mi vida, he aprendido que así nada se consigue, que lo que tenga que venir -malo o bueno- va a venir lo quiera o no, por mucho que lo intente evitar.
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