1. Dejas de creer en todo aquello que dicen, impides que se aprovechen de ti, das lo que tengas que dar y punto. No desaparezcas, pero tampoco estés.
2. Cierra los ojos, tápate los oídos, deja de pensar y repite una y otra vez que todo es perfecto.
Quizás haya un punto intermedio, pero no sé encontrarlo. Esto es demasiado difícil.
No entiendo cómo no se vuelve todo el mundo loco.
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