Quizás es por eso por lo que acabó tan rápido como empezó.
O tal vez fueron los pequeños engaños tejidos a su alrededor, mentiras que no importan nada, muchas nadas que forman un todo. Y el columpio de ignorancia se derrumbó, la realidad aplastó su confianza y su conciencia huyó de nuevo.
A parajes remotos, sin miedo, donde es todo mucho más fácil.
Pero el paso del tiempo y la incapacidad de olvidar pesan demasiado como para dejarlo todo atrás. Arrastrar los recuerdos mientras deambulas de un lado a otro tratando de no dejar huella y que no te dejen cicatriz.
Imposibles.
Sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario