3 de julio de 2010

Falta algo, todo se mueve, todo se muere. Hace frío, cada vez más, la distancia entre nosotros, el roce de los años; algo se mueve, algo se muere.
Creí que estábamos en primavera pero ¡no! mis ventrículos se congelan y mi cuerpo tirita de frío. Quizás una mano cálida consiga derretir fortaleza de hielo tan sólida. Quizás su llama se apague en el intento. Quizás.
¿De qué sirven los lamentos? Solo son las palabras del alma y, todos lo sabemos, el alma cada vez más corrompida.
Hace tiempo que toso y escupo oscuridad, ¿moriré?
Moriremos todos.
Tengo frío y me rodea. El desasosiego me responde "ya no importa, ya no importas, estás perdida y te han perdido".

Ya no importa...

No hay comentarios:

Publicar un comentario